Dar a los socios la posibilidad de entrenar en una buena zona de cardio es una ventaja de peso, y para mucha gente es lo que convierte una intención en un hábito real. Ahora bien, para sacar el máximo partido a un equipamiento nuevo conviene pensar con calma qué se necesita de verdad antes de comprarlo.
Esta guía repasa los principales tipos de máquina de cardio que se usan en instalaciones profesionales y los factores prácticos que deciden qué modelo encaja en su sala.
Tipos de máquina de cardio
Existen varios tipos de equipamiento de cardio para uso profesional. Si no tiene claro si una máquina es mejor que otra para sus necesidades, los puntos siguientes le ayudarán a acotar las opciones. Tenga en cuenta que se trata de los tipos de máquina de cardio más habituales. Si ninguno le convence, es posible que otras máquinas menos comunes se ajusten mejor a lo que busca.
Cinta de correr
Las cintas son una buena opción para quien quiere caminar, trotar o correr. Los expertos recomiendan por lo general las cintas motorizadas, que llevan una banda accionada por motor y permiten al usuario desplazarse a una velocidad fijada.
También puede optar por una cinta sin motor, que avanza al ritmo del propio usuario, exige más esfuerzo para moverse y normalmente carece de las funciones adicionales de las motorizadas, como las aplicaciones y los entrenamientos integrados.
Prestaciones como la inclinación regulable, la parada de emergencia y una pantalla digital hacen que las cintas sean más seguras y más útiles. Para usuarios con dolor articular u otros problemas de movilidad, la cinta puede no ser la mejor elección. La gama figura en cintas de correr profesionales.
Elíptica
Si necesita una opción de menor impacto que la cinta, la elíptica puede ser la elección adecuada. Estas máquinas suelen llevar empuñaduras, lo que permite trabajar el tren superior además de las piernas.
Las elípticas con ajustes regulables de resistencia e inclinación ofrecen el entrenamiento más polivalente, y esa polivalencia es lo que permite que una sola máquina sirva a perfiles de socio muy distintos. Vea las elípticas profesionales.
Bicicleta estática
Las bicicletas estáticas, reclinadas o verticales, pueden ser una buena opción para quien busca un trabajo de cardio eficaz con el tren superior apoyado. Permiten una sesión de cardio eficiente y pueden ser la mejor elección para usuarios a los que les cuesta mantener el equilibrio de pie.
Eso convierte a la bicicleta en la máquina que más a menudo se especifica para socios de más edad, para trabajo de rehabilitación y para quien vuelve a entrenar tras una interrupción. Ambos formatos figuran en bicicletas estáticas profesionales.
Escaladora
Las escaladoras pueden ofrecer un buen entrenamiento cardiovascular y de tren inferior, pero someten a bastante presión las articulaciones de las piernas, rodillas incluidas. Si la idea de subir escaleras resulta tediosa, probablemente no sea la máquina adecuada.
En una instalación, eso la convierte en una máquina que hay que especificar de forma deliberada y no por defecto: justifica su superficie con una masa social que la quiere y se queda parada con una que no. Vea las escaladoras stair climber.
Otras consideraciones
Decidir el tipo de máquina que se quiere comprar es solo el primer paso hacia una buena decisión de compra. Pondere los factores siguientes para asegurarse de elegir el modelo correcto.
Espacio disponible
Algunas máquinas de cardio son más bien voluminosas, así que cuando el espacio es limitado conviene medir el que realmente se tiene y comprobar las dimensiones totales de las máquinas que se están valorando.
Ciertas máquinas de cardio están diseñadas para ocupar poco y llevan funciones más básicas, lo que puede ser una buena opción cuando la superficie es la limitación determinante.
Tenga en cuenta también las dimensiones de cara a la entrega. Mida pasillos y marcos de puerta para asegurarse de que la máquina puede llegar físicamente hasta la sala a la que va destinada. Es la comprobación que más se olvida y la que más a menudo detiene una entrega en la puerta.
Objetivos de forma física
Pensar en los objetivos que debe cubrir el equipamiento facilita identificar la máquina concreta que hace falta.
Por ejemplo, si los socios quieren preparar de vez en cuando una prueba ciclista, busque una bicicleta estática con una configuración parecida a la de una bicicleta de carretera, como una bicicleta de ciclo indoor. Si lo que quiere es una máquina polivalente, una cinta o una elíptica con programas integrados y prestaciones como una pantalla de televisión puede ser la mejor respuesta.
Preferencia personal
En última instancia, no es estrictamente necesario ejercitarse de forma perfecta. Mientras los usuarios presten atención y eviten lesionarse, cualquier tipo de ejercicio que eleve con seguridad la frecuencia cardíaca puede ser eficaz. Cualquier ejercicio es mejor que ninguno.
Dicho de otro modo: si a sus socios no les gusta correr, no compre una cinta solo por tenerla. Elija una máquina que permita hacer un ejercicio que resulte agradable, porque esa es la máquina que de verdad se va a usar.
Capacidad de peso y dimensiones del usuario
Las máquinas de cardio pueden tener una capacidad de peso, lo que obliga a valorar a los usuarios de más peso frente a esos límites en el momento de la compra. Para usuarios especialmente altos hay que asegurarse además de que la máquina está diseñada para personas de esa estatura.
En la práctica, eso significa comprobar si las bicicletas estáticas tienen asiento regulable y revisar las dimensiones de la banda de una cinta para garantizar un buen ajuste. En una instalación abierta al público general, esas dos comprobaciones deciden si una parte de su masa social puede siquiera usar una máquina.
Preguntas frecuentes
¿Cinta motorizada o sin motor?
Los expertos recomiendan por lo general las cintas motorizadas, por su banda a velocidad fijada y sus funciones adicionales. Una cinta sin motor avanza al ritmo del propio usuario y exige más esfuerzo para moverse.
¿Qué máquina conviene con dolor articular?
La elíptica es la opción de menor impacto frente a la cinta, y la bicicleta estática encaja con usuarios a los que les cuesta mantener el equilibrio de pie. La cinta puede no ser la mejor elección cuando hay dolor articular o problemas de movilidad.
¿Cómo compruebo que la máquina cabe?
Mida el espacio disponible y compárelo con las dimensiones totales de la máquina, y mida después pasillos y marcos de puerta a lo largo del recorrido de entrega. Hacen falta las dos comprobaciones; la segunda es la que suele olvidarse.
¿Cuántas máquinas necesita una instalación?
Depende de su afluencia punta y de su horario de apertura, que solo usted puede medir. Dimensionamos las cantidades desde su plano y de la afluencia prevista durante el presupuesto, sin aplicar una proporción genérica.
Especificar su zona de cardio
La combinación de cardio acertada es la que se construye sobre los socios a los que realmente atiende, el espacio del que realmente dispone y el recorrido que las máquinas realmente tienen que hacer para entrar. Envíenos su plano y los perfiles que recibe y dimensionamos la combinación con usted: solicitar presupuesto.



