Torres de juego para parques infantiles
Torres de juego para parques infantiles : notre sélection professionnelle
Una torre de juego se dimensiona por la altura de su plataforma: es ella la que fija la altura de caída libre, comprendida entre 1,5 y 3,0 m en las 12 referencias, y por tanto el espesor del pavimento que hay que colocar bajo toda la zona. Dos torres de aspecto comparable pueden así exigir pavimentos de coste muy distinto.
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Parámetros de la familia
| Parámetro | Rango en las 12 torres | Consecuencia |
|---|---|---|
| Altura de caída libre | 1,5 a 3,0 m | El coste del pavimento varía del simple al doble según el modelo |
| Profundidad de cimentación | 1,0 m | Movimiento de tierras homogéneo en toda la gama |
| Franja de edad | 5 a 14 años | Conviene completar el área para los más pequeños |
| Equipamiento frecuente | Tobogán tubular o de rampa | Zona de salida que hay que despejar al pie |
La salida del tobogán es el punto sensible
Es donde se concentran las no conformidades detectadas en los controles: espacio libre insuficiente al pie de la rampa, pavimento desgastado por el paso repetido, obstáculo plantado demasiado cerca. El plano de implantación entregado con el presupuesto sitúa esa zona en función de las circulaciones existentes.
La torre como referencia visual
En un parque llano, la torre es a menudo el único elemento que se lee desde el otro extremo del emplazamiento. Las torres de observación juegan con la vista y con la subida que da acceso a ella; los modelos de tipi o de trepa en espiral ponen el acento en el propio itinerario; las estructuras cúbicas de varios niveles se comportan como un pequeño edificio, ocupado nivel por nivel, lo que conviene a emplazamientos con afluencia sostenida.
























