En resumen: una sala de cardio profesional se organiza en torno a cuatro familias de máquinas: cintas de correr (2 o 3 unidades), bicicletas verticales (2 unidades), elípticas (2 unidades) y remo (1 unidad). Reserve de 3 a 5 m2 por máquina incluyendo la circulación, una altura libre mínima de 2,5 m y un suelo amortiguante en toda la zona.
Distribuir una sala de cardio no consiste en alinear máquinas contra una pared. Tanto si gestiona un gimnasio comercial, la sala fitness de un hotel, un gimnasio de empresa o una instalación municipal, son siempre las mismas tres variables las que deciden si el espacio funciona: la mezcla de máquinas, los metros que asigna a cada unidad y la envolvente técnica que las rodea. Con esos tres puntos resueltos, la zona trabaja a plena ocupación sin resultar agobiante.
Elegir la mezcla de máquinas
Una zona de cardio equilibrada cubre carrera, ciclismo, trabajo de bajo impacto y tracción. En la práctica:
- 2 o 3 cintas de correr, las máquinas más utilizadas y más exigentes de la sala;
- 2 bicicletas verticales, idealmente completadas con una bicicleta reclinada para socios de mayor edad y trabajo de readaptación;
- 2 elípticas para sesiones de bajo impacto;
- 1 remo, que además sirve para acondicionamiento y clases dirigidas;
- un stepper si la superficie lo permite.
Para una sala de 50 a 80 m2, el objetivo habitual son de 8 a 10 máquinas. Cada unidad de una sala comercial debe estar dimensionada para uso institucional: equipamiento de interior conforme a EN ISO 20957-1 clase S, y no gamas más ligeras pensadas para uso privado, que no aguantan el ciclo de trabajo de un club. Toda la selección está agrupada en la categoría equipamiento cardio profesional.
Cuántos metros por máquina
Reserve de 3 a 5 m2 por máquina, circulación incluida. Ocho máquinas necesitan por tanto entre 30 y 40 m2 como mínimo absoluto. La cifra varía según el aparato: una cinta necesita espacio libre de salida detrás de la banda, mientras que una bicicleta puede situarse más cerca de su vecina.
La altura libre pesa más de lo que suele preverse. Por debajo de 2,5 m, un usuario alto corriendo sobre una cinta queda incómodamente cerca del techo y la sala resulta difícil de ventilar. Son las cintas de correr profesionales las que fijan la restricción de altura de toda la zona.
Suelo, ventilación y envolvente técnica
El suelo amortiguante no es opcional bajo las máquinas de cardio. Soporta la carga estática, amortigua el impacto de la carrera, reduce el ruido de impacto transmitido a las plantas inferiores y protege el forjado. Presupueste el suelo y la ventilación adaptada de forma conjunta: del orden de 3.000 a 8.000 EUR sin IVA según la superficie y según la instalación de climatización existente.
La ventilación es la queja más frecuente en las salas de cardio. Una zona que concentra de ocho a diez usuarios a alta intensidad necesita una renovación de aire dimensionada para esa carga, no la tasa que se aplica a un vestuario.
Zonificación: separe cardio y musculación
Separe las máquinas de cardio de la zona de musculación. Las dos actividades tienen ritmos, niveles de ruido y recorridos distintos, y mezclarlas empeora ambas zonas. Una zona de cardio bien delimitada permite además que el usuario se oriente en segundos, algo decisivo en hoteles y gimnasios de empresa, donde quien entra no es un habitual.
Alrededor de las máquinas, una superficie libre para mancuernas, combas y trabajo con el propio peso amplía la oferta sin añadir aparatos. Una zona de recuperación completa la distribución cuando el edificio lo permite.
Entrenadores y clases dirigidas
El equipamiento por sí solo no llena una sala de cardio. Son los técnicos cualificados, capaces de programar sesiones, corregir la técnica y construir planes individuales, los que convierten la zona en un servicio. Los formatos colectivos como el ciclo indoor, el entrenamiento funcional o el pilates amplían la oferta para quienes entrenan mejor en grupo que solos.
Preguntas frecuentes
¿Qué máquinas de cardio debe tener un gimnasio?
Cintas de correr, bicicletas verticales y reclinadas, elípticas, remos y steppers. De ocho a diez máquinas es la combinación habitual para una sala de 50 a 80 m2.
¿Qué superficie necesita una sala de cardio?
De 3 a 5 m2 por máquina incluyendo la circulación, es decir 30 a 40 m2 mínimo para ocho máquinas, con una altura libre de al menos 2,5 m.
¿Cuánto cuesta equipar una sala de cardio profesional?
El presupuesto de máquinas depende por completo de las gamas elegidas, y los precios varían mucho entre unidades profesionales, por lo que solo tiene sentido una vez fijada la mezcla. Añada del orden de 3.000 a 8.000 EUR sin IVA para el suelo amortiguante y la ventilación adaptada.
¿Sirve la misma distribución para un hotel o una empresa?
Sí, a menor escala. Las familias de máquinas y los metros por unidad no cambian; lo que cambia es el número, y el uso en autoservicio hace más importantes la señalización clara y las consolas sencillas.
Planifique su sala de cardio
Envíenos las dimensiones de la sala, la altura libre y el número de usuarios previstos en hora punta, y le devolveremos una mezcla de máquinas, una distribución en planta y una propuesta económica. Una cinta como la Bodytone EVOT3+ es un punto de partida habitual para una sala comercial. Solicitar presupuesto.
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